El brote de ébola en la República Democrática del Congo supera los 2.000 fallecidos
El balance citado por Reuters registra 2.011 muertes y 4.381 casos confirmados en cinco provincias del este de la RDC.
El brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) acumula 2.011 muertes entre 4.381 casos confirmados, según el balance de las autoridades sanitarias citado por Reuters. La enfermedad se extiende por cinco provincias del este del país, una zona afectada por el conflicto y con dificultades de acceso a servicios de salud.
El brote fue declarado el 15 de mayo de 2026. El balance corresponde a fallecimientos registrados entre casos confirmados, por lo que no equivale a una cifra que incluya también casos probables o sospechosos.
La respuesta enfrenta conflicto y falta de personal sanitario
La detección tardía, el conflicto y la presión sobre los servicios de salud complican la respuesta sanitaria. Además, trabajadores sanitarios iniciaron una huelga por falta de pago desde la declaración del brote, según Euronews.
“Persiguiendo al virus, el virus va por delante de nosotros”, afirmó Mohamed Yakub Janabi, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para África, durante una rueda de prensa citada por Euronews.
La OMS había reportado el 17 de julio 2.124 casos confirmados y 828 muertes en la RDC, con datos correspondientes al 15 de julio. La actualización del 11 de agosto eleva el balance comunicado para el país a 4.381 casos confirmados y 2.011 fallecimientos; las fechas de corte de ambas cifras son distintas.
La cepa Bundibugyo no tiene vacuna ni tratamiento específico aprobado
El brote corresponde a la enfermedad por virus Bundibugyo. La ficha de la OMS señala que esta cepa no cuenta actualmente con una vacuna ni con un tratamiento específico aprobado.
Expertos de la OMS recomendaron iniciar un ensayo clínico amplio para estudiar si Ervebo, una vacuna aprobada contra la cepa Zaire, ofrece protección cruzada frente a Bundibugyo. Esa recomendación no significa que Ervebo esté aprobada para esta cepa.
El virus puede transmitirse por contacto directo con sangre, secreciones, órganos, fluidos corporales o materiales contaminados. Las dificultades de seguridad y de acceso sanitario complican las labores de detección y atención en las provincias afectadas.