La salud mental gana espacio en TikTok, pero no reemplaza la atención clínica
Las redes pueden reducir el estigma y orientar hacia ayuda, aunque un estudio detectó desinformación en 52 de 100 videos analizados.
52 de 100 videos analizados bajo el hashtag #mentalhealthtips contenían algún grado de desinformación, mientras TikTok e Instagram amplían la circulación de contenidos sobre salud mental y pueden acercar a algunos usuarios a la búsqueda de ayuda. El fenómeno internacional fue abordado por Al Jazeera en un reportaje publicado el 21 de agosto, que recoge la llegada de psicólogos y psiquiatras a las redes sociales.
La investigación académica describe esa expansión como un fenómeno de doble efecto. Un estudio publicado en JMIR Infodemiology sobre jóvenes de Columbia Británica concluyó que TikTok puede aumentar la conciencia sobre salud mental, reducir el estigma y promover la búsqueda de apoyo, pero también exponer a los usuarios a información engañosa sobre diagnósticos y tratamientos y a contenido angustiante repetido (estudio de JMIR Infodemiology).
“TikTok puede ser una herramienta útil para aumentar la conciencia sobre salud mental, reducir el estigma y animar a los jóvenes a conocer y abordar sus desafíos de salud mental”, señala el estudio. La misma investigación advierte que el efecto de la plataforma depende del tipo de contenido que las personas encuentran y de cómo interpretan esa información.
La brecha de atención explica parte de la audiencia
La Organización Mundial de la Salud reportó que solo 9% de las personas con depresión recibió tratamiento mínimamente adecuado en 2021. En los países de ingresos bajos y medios, más de 75% de las personas con trastornos mentales no recibe tratamiento, de acuerdo con la información de la OMS sobre depresión.
Esa diferencia entre la necesidad de atención y el acceso disponible ayuda a explicar por qué las redes se han convertido en una puerta de entrada para contenidos de psicoeducación, experiencias personales y apoyo entre pares. Al Jazeera citó a Janagan Alagarajah, quien describió las redes sociales como una posible extensión de bajo costo del sistema de salud mental, con información educativa, apoyo comunitario y vías hacia la atención.
La visibilidad no garantiza que el contenido sea correcto
El dato de los 52 videos con desinformación proviene de un análisis de las 100 publicaciones más populares bajo #mentalhealthtips, según informó The Guardian. El medio citó además a Bernadka Dubicka, quien advirtió que esos consejos no deben utilizarse en lugar de apoyo profesional adecuadamente calificado.
El estudio de JMIR también registró la magnitud de la conversación: el hashtag #MentalHealth acumulaba más de 100 mil millones de vistas en TikTok a agosto de 2023. Esa escala permite que una explicación útil llegue a muchas personas, pero también que una afirmación incorrecta se difunda con rapidez.
El estudio de JMIR y las fuentes citadas coinciden en que las redes pueden facilitar información y apoyo, pero no eliminan los riesgos de la desinformación ni sustituyen la atención profesional.